Tu web como primer empleado
Tu web es lo primero que ve casi cualquier cliente. Y es la única parte de tu empresa abierta a todas horas. Puede trabajar para ti o limitarse a estar ahí.
Una web que solo informa se queda corta
Muchas webs siguen pensadas como un catálogo en papel: una portada bonita, una lista de servicios y un formulario de contacto. Reciben visitas, pero no hacen nada con ellas.
Mírala como mirarías a un empleado. Debería atender a quien llega fuera de horario y responder lo que todo el mundo pregunta. También debería distinguir a quien quiere comprar de quien solo mira. Y avisar a la persona correcta.
Atender, filtrar y avisar
Una web bien conectada pide lo justo para entender qué necesita cada visita. Después se lo envía a quien puede resolverlo, con el contexto incluido. Nadie tiene que copiar datos de un correo a otra herramienta.
Un asistente de IA ayuda mucho si está bien hecho. Responde solo con información de tu empresa y dice «no lo sé» cuando no lo sabe. Cuando toca, pasa la conversación a una persona. Puede atender por texto o por voz en la web, y también por teléfono. Un asistente que se inventa las respuestas es peor que no tener ninguno.
Accesible para todos
Parte de quien visita tu web usa un lector de pantalla, navega solo con el teclado, amplía mucho la letra o tiene dificultades de comprensión. Si tu web no funciona para esas personas, les cierra la puerta. Y muchas querían comprar.
Además, desde el 28 de junio de 2025 la Ley Europea de Accesibilidad (EAA) impone requisitos de accesibilidad a muchos productos y servicios para consumidores. Entre ellos está buena parte del comercio electrónico. Conviene saber si te afecta y cómo está tu web.
Rápida, segura y medida
Un empleado lento pierde clientes, y una web lenta también, sobre todo en el móvil. La seguridad y la privacidad cuentan igual. Lo que la web hace con los datos de quien la visita tiene reglas, empezando por el RGPD.
Y si no sabes de dónde llegan las visitas ni dónde se van, no sabes qué arreglar. Saber eso y ver qué hacen convierte la web en una herramienta de trabajo. Sin eso, es un gasto fijo más.
Qué mirar en la tuya esta semana
Escribe a tu propia web como si fueras un cliente, un domingo por la noche, y mira qué pasa con ese mensaje. Ábrela en el móvil con mala conexión. Intenta recorrerla solo con el teclado, sin ratón.
Pregunta quién recibe los formularios y cuánto tarda en contestar. Si nadie lo sabe con seguridad, ya tienes el primer problema. Cuando esto está resuelto, ningún mensaje espera al lunes. Y tu equipo dedica su tiempo a quien quiere comprar.
Lo que construyo
Construyo AIsWise: asistentes de IA que atienden a tus clientes por texto y voz en la web, con la accesibilidad integrada. Y construyo agentes que atienden también por teléfono. También construyo ValidWise, un escáner que hace 70 comprobaciones automáticas a webs europeas. Revisa accesibilidad, RGPD, cabeceras de seguridad, AI Act y requisitos legales. ValidWise detecta problemas; no certifica que una web cumpla la ley.
Antes pasé años en marketing de resultados. Gestioné campañas para grandes marcas desde Londres y, después, grandes presupuestos publicitarios en cinco mercados. En Londres fui Global Lead, Automation & Tech en Dentsu International (Dentsu X e iProspect), una de las grandes redes de agencias de medios. Sé lo que cuesta atraer cada visita. Una web que no convierte visitas en conversaciones tira ese dinero.
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